Desde que llegué a vivir a Madrid con 8 para 9 años, el Atleti despertó en mi corazón, pero yo suelo culpar a que Del Atleti Se Nace. A partir de ahí, quizás reforzado por vivir bajo el yugo Blanco casi tres décadas, puedo asegurar que el Atleti le dio sentido a mi vida. No os voy a engañar, el fútbol moderno, cada día me hace perder el interés, pero el Atleti, es más que fútbol obviamente, es sangre, es un sentimiento y una forma de entender la vida. He dejado muchas lágrimas en el Vicente Calderón, de alegría, de tristeza y de impotencia. Ahí, en la Kaldera, eché los dientes.
Espero que os gusten las Crónicas que iré escribiendo sobre los partidos del Atlético de Madrid.
FORZA ATLETI, SEMPER FIDELIS
