El mundo se hizo pequeño entre Uruguay y Francia en los cuartos de final de Rusia 2018. París colindó con Montevideo los más de noventa minutos de una auténtica batalla campal.
Hasta que llegó Griezman y con la espontaneidad de un adolescente fintó a todos en el estadio, menos a Varane que corrió al encuentro del segundo movimiento del cobrador de tiro libre colchonero, que la puso precisa en la cabeza del internacional merengue para marcar el 1-0.
Lloris fue tan decisivo para el partido como el mismo gol, ya que con una sola atajada cambió totalmente el guión del encuentro.
Asímismo lo fue el guardameta uruguayo Muslera quien tuvo un mal momento y en un disparo del diez Antoine que creyó tener bajo control, cayó en la trampa del efecto del balón y no pudo rechazarlo eficazmente, todos palidecieron y comprendieron la gravedad del asunto pero siguieron luchando.
Pocas genialidades a partir de ahí, hubo quienes rompieron en llanto, otros en sonrisas, unos de alegría y otros de impotencia.
Francia espera en semifinales y se perfila serio candidato a llevarse la copa del mundo a casa.
