Se dio la tan anhelada intervención de Colombia en el mundial, la espera termino y se vio a Cuadrado, Quintero y el final feliz de la llegada de Falcao y su debut en mundiales, Colombia como candidato máximo del grupo para clasificar y talves por esa razón se dio una nomina con cambios representativos, ausencias importantes como James, Zapata, Muriel y Aguilar quien a pesar de ser resistido por la fanaticada colombiana es un jugador de las entrañas de Pekerman, en el campo muchos debutantes Murillo, Davinson, Mojica, Izquierdo, Lerma y Falcao quien se preparo cuatro años y supo superar la lesión que lo había alejado de Brasil 2014, todos estos cambios en la nomina creaban dudas por lo poco que habían jugado juntos, pero a lo mejor fue Pekerman quien creyó en ellos y decidió cuidar aquellos que arrastran lesiones como los nombrados anteriormente.
Colombia se planto con un 4-2-3-1 que buscaba abrir las bandas y con los desbordes poder hacer daño a la defensa nipona, pero esa idea táctica duro 3 minutos pues en un avance de los japoneses erra Davinson y aunque Ospina logra atajar el disparo, el rebote cae en pies del jugador japones y al rematar Carlos Sanchez emulando los porteros saca su mano y desvía el balón, dicha jugada fue dictaminada como penal por el arbitro y Sanchez debió marcharse a las duchas, el cobro fue cambiado por gol y así los planes debieron cambiar, Colombia se rehusó a bajar los brazos y con mas ganas que fútbol logro crear algunas opciones, poco claras pero llegadas al fin y en una de esas escaramuzas Falcao con toda su experiencia mete el cuerpo y el jugador japones lo empuja, siendo decretada la falta que al ser cerca del área era una provocación para un jugador de buena pegada y exquisito como Quintero; y el pequeño creador no defraudo y con el cobro por debajo de la barrera marco el empate transitorio, todo preveía que el juego podría cambiar pues ese golpe anímico era favorable para la tricolor y desanimador para los del sol naciente.
Pero fue todo lo contrario y el conjunto japones salio con una idea totalmente diferente, aprovechando lo ancho de la cancha y poniendo a correr a los jugadores colombianos, los constantes ataques fueron demoliendo la resistencia cafetera que no lograba ni hacerse al balón y fue tanto lo que llego Japón que finalmente logro vencer nuevamente la resistencia de Ospina y así quedarse con el juego, Colombia intento llegar al empate, pero ya fue imposible y se quedo sin nada, ahora quedan dos juegos que se deben tomar como finales si se quiere seguir en el mundial e intentar emular lo de Brasil.
La permanencia en la máxima cita del fútbol aun esta vigente y deberá afrontarse los juegos contra Polonia y Senegal con toda la seriedad del caso para lograr seguir soñando con la copa.
