Aviso de opinión impopular
A lo largo de toda la historia del fútbol se ha repetido una y otra vez la historia de que si un entrenador o un jugador gana mucho es señal de que es bueno y esto no siempre es así.
Sin ir mas lejos la mayoría de gente piensa que el balón de oro debe ir para el jugador que mas gane esa temporada. Pero este no es el caso de hoy, vengo a hablar de dos casos especiales y seguramente queridos por la mayoría de vosotros. Estos son:
- Vicente del Bosque: Este quizá es el mas doloroso para los aficionados al fútbol español pero creo que tuvo mucha mas suerte que capacidad futbolística. Su primera etapa como entrenador fue en el Madrid de los galácticos, un equipo formado por Figo, Ronaldo, Zidane entre muchos otros… con ese equipo consiguió ganar dos champions y dos ligas en un periodo de tres años. Quizá parezca que fue un trabajo excelente, que lo fue, pero repito, con ese equipo lo difícil sería no ganar nada. Pero bueno, sigamos mas adelante en la carrera de Del Bosque: fue despedido en mitad de temporada por el Besiktas y no terminó su contrato con el Cádiz. Más tarde sería el nuevo seleccionador ganando un mundial y una eurocopa, de nuevo parece una barbaridad, pero ganado con exactamente el mismo sistema de juego que el que tenía Luis Aragonés y prácticamente sus mismos jugadores, eso si, ganando la gran mayoría de partidos por la mínima hasta que tocó hacer cambios y él prefirió morir con sus ideas y convocar a jugadores claramente en decadencia solo porque “lo habían dado todo por la selección” y llevó a España a un ridículo espantoso en la confederaciones de Brasil 2013, el mundial 2014 y la eurocopa 2016… quizá no sea un gran entrenador, sino un entrenador con mucha suerte.
- Zinedine Zidane: El francés gozó de una carrera futbolística impecable, siendo uno de los mejores jugadores de todos los tiempos, pero quizá su fuerte no sea entrenar. Su primer equipo fue el Real Madrid Castilla en la 2ªB de España, club en el que en dos temporadas y media consiguió mas empates y derrotas que victorias. Aún así eso le valió para ejercer como entrenador del primer equipo blanco en el que consiguió dos champions (¿os suena?) y una liga entre otros títulos. A pesar de eso el equipo jamás tuvo un estilo de juego muy definido y lo que mas se recuerda es que la mayoría de los partidos se ganaron en los últimos minutos con la llamada “Flor de Zidane”. Esta suerte parece que no esta sirviendo de mucho esta temporada al técnico galo que quedó eliminado de copa ante el Leganés, está cuarto a varios puntos de liderato y quedó segundo en fase de grupo en champions. Aún así es cierto que le queda carrera por delante, a ver si en un futuro consigue quitarse de encima la fama de entrenador con suerte.
Seguramente a mucha gente no le guste este artículo, aunque quizá mucha gente piense como yo y crea que ganar no siempre es sinónimo de ser el mejor.
